Las 10 expulsiones más graves ocurridas en Institutos

Agresiones a profesores, bullying, venta de drogas o ataques racistas son algunas de las expulsiones más graves que se dan en los institutos españoles.

Las expulsiones en los institutos suelen ser medidas extremas que se toman ante comportamientos graves o reiteradas faltas de disciplina. Algunas de estas expulsiones han sido por motivos tan serios que han llegado a ser recordadas durante años. Aquí tienes una lista de 10 expulsiones graves que han ocurrido en institutos, basadas en casos reales o situaciones comunes:

  1. Agresión física a un profesor: Un alumno que golpea o intenta agredir a un profesor suele ser expulsado de inmediato, y en muchos casos, el caso se deriva a las autoridades judiciales. Este tipo de expulsiones son extremadamente graves. Estas agresiones pueden conllevar entre 10 y 30 días fuera del centro, dependiendo de la gravedad de la agresión. En casos extremos, puede derivar en expulsión definitiva del Instituto.
  2. Acoso escolar (bullying) continuado: En casos de acoso grave, especialmente si hay amenazas, violencia física o psicológica, el alumno agresor puede ser expulsado de manera definitiva del centro educativo. Son muy graves, especialmente si hay violencia física o psicológica. Los días de expulsión a los que se puede enfrentar el acosador, puede ser entre 5 y 15 días en casos leves, y expulsión definitiva del Instituto en casos graves o reiterados.
  3. Vandalismo extremo: Romper ventanas, incendiar papeleras, dañar equipos informáticos o pintar grafitis ofensivos en las paredes ha llevado a expulsiones inmediatas o directas del Instituto. Son hechos bastante graves, especialmente si hay daños costosos o irreparables. Los días de expulsión que pueden tener de sanción los alumnos de actos vandálicos pueden ser de entre 3 y 10 días, y en casi todos los casos, la obligación de reparar los daños económicamente, que será a cargo de los padres, y en otras ocasiones lo reparará el propio alumno.
  4. Amenazas con armas: Llevar un arma (o incluso un objeto que parezca un arma, una navaja, puños americanos, …) al instituto y amenazar a compañeros o profesores es motivo de expulsión inmediata y, en muchos casos, intervención policial o Guardia Civil. Son hechos extremadamente graves, y os días de expulsión que tiene como sanción pueden ser: Expulsión inmediata y definitiva, además de la intervención de las autoridades policiales, ya que se trata de armas y/o violencia extrema.
  5. Suplantación de identidad o fraude: Falsificar firmas de padres, notas o documentos oficiales del instituto puede llevar a una expulsión, especialmente si el fraude es reiterado. Son expulsiones graves, especialmente si afecta a evaluaciones o documentos oficiales. Los días de expulsión pueden ser de entre 3 y 7 días, y en casos reiterados, puede llegar a la expulsión definitiva.
  6. Consumo o venta de drogas en el instituto: Alumnos que han sido sorprendidos consumiendo o vendiendo drogas en el centro educativo, suelen ser expulsados de manera permanente. Son categorizados como muy graves. Los días de expulsión que se enfrentarán pueden ser de entre 5 y 15 días en casos de consumo, y expulsión definitiva en casos de venta o distribución a alumnos menores y en el Instituto.
  7. Grabar y difundir peleas o situaciones humillantes: Con el auge de los móviles y las redes sociales, algunos alumnos han sido expulsados por grabar y compartir videos de peleas o situaciones comprometidas de compañeros o profesores. Son hechos graves, especialmente si afecta la dignidad de las personas. Los días de expulsión suelen ser de entre 3 y 10 días, dependiendo de la repercusión del hecho.
  8. Ataques racistas, homófobos o discriminatorios: Comentarios o acciones discriminatorias graves, especialmente si son reiteradas, han llevado a expulsiones definitivas en muchos institutos. Son hechos son muy graves y los días de expulsión pueden ir entre los 5 y 15 días, y en casos reiterados, incluso la expulsión definitiva del instituto en algunos casos.
  9. Falsas alarmas de bomba o emergencias: Algunos alumnos han sido expulsados por gastar bromas pesadas, como llamar anunciando una bomba en el instituto, lo que provoca evacuaciones y movilización de emergencias. A priori puede parecer gracioso, pero se atentar contra la salud pública, y eso está penalmente castigado. Son hechos graves, especialmente por el caos del Instituto y el coste que genera una alarma de este calibre. Los días de expulsión que se pueden enfrentar los alumnos que realicen estas falsas alarmas, pueden ser entre 5 y 10 días, y en algunos casos, la intervención de las autoridades.
  10. Participación en peleas organizadas: En algunos casos, alumnos han organizado o participado en peleas grupales dentro o fuera del instituto, lo que ha llevado a expulsiones inmediatas y, en ocasiones, a la intervención de la policía. Son hechos muy grave, especialmente si hay lesiones o uso de objetos peligrosos, y siendo menores de edad, y sobre todo si la pelea se genera dentro del instituto. Los días de expulsión que se pueden enfrentar todos los alumnos participantes irá entre 3 y 10 días, y en casos graves, expulsión definitiva.

Evidentemente no es sencillo expulsar a un alumno de un centro educativo. Todo ello conlleva una normativa estricta que el equipo directivo debe cumplir y completar de forma minuciosa: Aviso a los padres, envío de tareas al alumnado para que no cese en sus estudios, decisión del número de días de sanción (Fecha expediente, fecha inicio y fin de la sanción,…),… y los docentes implicados también tienen que aportar sus explicaciones de lo sucedido y argumentar con normativa todo a los padres del alumno/a. Todo ello deberá de estar custodiado y formalizado en un informe dentro del centro de estudios o Instituto. Para todo ello, nuestra aplicación mao ayudará al equipo directivo y a los profesores a gestionar las expulsiones de manera eficiente para que no se queden cabos sueltos y toda la información esté recogida al 100%.

Estas expulsiones tan graves suelen ser el resultado de acciones graves que no solo afectan al alumno implicado, sino también a la convivencia y seguridad del resto de la comunidad educativa. En muchos casos, estas situaciones también involucran a las familias y, en ocasiones, a las autoridades judiciales. Es una lacra que se da mucho en los Institutos o centros docentes en España.