Ser profesor en la semana de exámenes es, básicamente, como ser juez de una competición de gimnasia rítmica en un salón de póker. Por un lado, tienes al experto en reojo de visión periférica 360º y por otro, al maestro del “cuello de avestruz”, capaz de estirar sus cervicales hasta límites biológicamente imposibles para alcanzar a ver el folio del empollón tres filas más allá. …y es cuando comienza la carrera: la lucha por reservar el Salón de Actos o, en su defecto, el aula de usos múltiples, la cual suele ser aquella de un tamaño considerablemente superior y con un número de pupitres también mayor. En resumen, todos los profesores buscan lo mismo: un amplio espacio para que los alumnos no sientan la tentación de chequear sus respuestas con las del compañero de trayectoria más exitosa y que el examen se desarrolle con la solemnidad necesaria.

Y aquí es donde surge el problema: el sistema de reserva es excluyente. Si el profesor de Historia reserva el salón de actos para 30 alumnos, el espacio queda bloqueado, aunque en realidad quepan 90. Mientras tanto el profesor de Biología, que planificó su examen el mismo día a la misma hora, se ve obligado a hacer labores de vigilancia cuasi policial en un aula donde los alumnos están tan apretados, hombro con hombro cual costaleros bajo palio de Semana Santa, que el mayor desafío del docente es evitar que el examen derive en una obra de realización colectiva.
Es entonces cuando MaoApp se convierte en una herramienta indispensable que te ayudará a dar una solución, con el software para la reserva de aulas: de la «Reserva Excluyente» a la «Reserva por Capacidad”.
Reservar aulas o espacios grandes del Instituto de forma excluyente o por capacidad para exámenes, y de forma compartida con otros profesores
Compartir no es solo una cuestión de falta de espacio es una cuestión de inteligencia organizativa. Optimizar espacios inutilizados o usados por debajo de su capacidad real redunda en una mejor gestión organizativa que beneficia la labor y resultados docentes. MaoApp te permite una gestión más eficiente de los espacios, posibilitando el mayor aprovechamiento para las distintas actividades docentes programadas y las ventajas que se derivan de ello:
- En lugar de reservar el «todo», el profesor indicar el número de alumnos que realizarán el examen, por tanto no se reserva el espacio completo, se reservan plazas en el mismo.
- Eso conlleva la posibilidad de poder compartir el espacio entre varios grupos coincidentes en realización de exámenes.
- Compartir espacio no es solo una ventaja logística: varios profesores vigilando en un mismo espacio es mucho más eficiente y preventivo que un solo profesor en un aula pequeña.
