Si, hoy nos vamos a centrar en este artículo en un tema que nos afecta directamente (y ¿a quién no?), la comunicación. Esa palabra tan bonita que los expertos llenan de flores, pero que en el día a día de un centro educativo se parece más a intentar hablar con señales de humo en medio de un huracán.
Señores historiadores, dejen de vender la moto. Nos han dicho que la comunicación nos ayudó a evolucionar, a compartir la ciencia y a cooperar para no ser devorados por los mamuts. Todo muy bonito. Pero la verdadera prueba de fuego de la evolución humana no fue salir de las cavernas; es lograr que un centro educativo con más de 100 profesores no colapse en una guerra civil antes del recreo.

Gestionar un centro educativo actual es lo más parecido a un reality show de supervivencia. Tienes a un centenar de docentes esparcidos por hectáreas de pasillos: cohabitan docentes que están de paso, otros que se camuflan en las esquinas para evitar sustituciones, departamentos que operan como repúblicas independientes y profesores que, directamente, jamás se han visto las caras y ni se cruzan con el resto. ¿La comunicación hasta ahora? Una mezcla de gritos en el pasillo, pósits que se despegaban y telepatía de mala calidad. Como en el equipo de desarrollo de MAOapp somos profesores y sufrimos este trauma en nuestras propias carnes a diario, decidimos que ya era hora de que la tecnología sirviera para algo útil. Así es como convertimos la comunicación en algo real, transversal y, milagrosamente, fluido:
El desglose del control absoluto
Profesores de guardia (Sin brújula nunca más): Se acabó el «yo no sabía», «a mí no me dijeron» o el clásico misterio de dónde se metió el grupo de 2º de la ESO. Ahora, cada profesor de guardia estará interconectado en tiempo real para compartir las «incidencias» (o sea, los dramas) del momento. Estará informado en todo momento de las ausencias de sus compañeros como de los espacios libres para poder realizar una buena gestión de esa hora tan mal pagada.
Tutores y el misterioso caso del alumno fugado: Gracias a la magia de la automatización, los partes de comportamiento y esas sospechosas «excursiones al baño» de 45 minutos quedan registrados al instante. Se terminó el tráfico de pósits y los papeles que misteriosamente se «perdían» de camino a Jefatura. El control es tan milimétrico que ya no tendrás que jugar a los detectives. Además MAOapp te asegura línea directa con el profesor de convivencia y con el equipo directivo para la gestión de dichos partes disciplinarios.
Conserjería, la NASA del centro: Los conserjes ya no tendrán que perseguir a nadie para avisar de que un aula se inundó o que la persiana ha muerto en combate. No tendrán que realizar sesiones de espiritismo para dar con un alumno en concreto o con su profesor. Notificaciones instantáneas de mantenimiento y un control en tiempo real de la ubicación de los activos humanos (sí, sabemos dónde estás).
La tregua por el carrito de portátiles: Se acabaron las peleas a muerte y los resentimientos históricos entre departamentos para reservar el aula de informática o el codiciado carrito de ordenadores. Gestión de espacios, horarios y extraescolares de forma limpia, digital y sin derramamiento de sangre.
El Equipo Directivo (A.K.A. «El Ojo de Sauron»): El equipo directivo se convierte en una deidad omnipresente. Conectados a toda la red de información en tiempo real, pueden reestructurar gestiones con un clic, lanzar alertas rojas directas a los dispositivos de los docentes o generar informes incuestionables de cualquier ámbito. Ya no hay dónde esconderse.
MAOapp: Una aplicación creada por profesores reales para facilitar la vida de otros docentes, porque sabemos que la comunicación es importante… pero que mantener la cordura lo es todavía más.
